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México es uno de los países con mayor actividad sísmica en el mundo. En 2020 se registraron más de 3 mil movimientos superiores a 4 grados de magnitud.   

 

México se sitúa en la novena posición de la lista de países con mayor actividad sísmica en el mundo, debido al número y magnitud de movimientos telúricos registrados durante los últimos 100 años. [1]

 

El Servicio Geológico Mexicano (SGM) señala que nuestro país está ubicado en una zona de alta sismicidad, en donde interactúan cinco placas tectónicas: la de Norteamérica, la de Cocos, la del Pacífico, la de Rivera y la del Caribe, cada una tiene movimiento propio que al chocar liberan energía y producen un temblor.[2]

 

El 80% de los sismos del país se registran en las costas de Chiapas, Guerrero y Oaxaca y, de acuerdo con los mapas riesgos elaborados por las autoridades mexicanas, un 30% de la población nacional habita en zonas de alta o muy alta peligrosidad sísmica. En Baja California, Baja California Sur, Colima, Jalisco, Michoacán, también se originan sismos que convierten a los estados ubicados en el centro del país en receptores de los movimientos telúricos, entre ellos a: Ciudad de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

 

Actualmente, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) cuenta con un total de 96 sensores instalados en la costa del Pacífico, para alertar a la población sobre la llegada de ondas sísmicas, con segundos de anticipación, a través de altavoces, estaciones de radio y televisión a ocho ciudades del país: Acapulco, Chilpancingo, Colima, Guadalajara, Morelia, Puebla, Oaxaca y Ciudad de México.[3]

 

En las zonas más cercanas al epicentro, los movimientos de las placas tectónicas son más fuertes, conocidos como trepidatorios; al desplazarse, las vibraciones se atenúan y se transforman en oscilatorias. El tipo de ondas que se perciben en cada lugar aumenta o disminuye el riesgo de que una propiedad sufra daños. Contar con la asesoría adecuada nos permitirá adquirir las coberturas más convenientes a nuestras necesidades de protección.

 

“Además de seguir las recomendaciones de seguridad, es importante considerar contratar un seguro de hogar que nos ayude a proteger a nuestros seres queridos y nuestro patrimonio ante este riesgo. Para ello es fundamental recibir asesoría de un experto y así adquirir las coberturas más convenientes a tus necesidades de protección”, señala Daniel Santana, Director de Residencial y Líneas Especiales Chubb Seguros México.

 

Si bien los movimientos telúricos son impredecibles y México es un país con zonas de alto riesgo sísmico es recomendable adquirir un seguro de hogar que considere la cobertura de terremoto ya que en caso de sismo el patrimonio de los clientes quedará protegido. El seguro de hogar de Chubb también cubre los gastos por concepto de renta de casa o departamento que permite continuar con el nivel de vida que llevaba el asegurado antes del incidente.  También cubre otros riesgos como robo, daños a contenidos y ofrece asistencias tales como: cerrajería, electricista, plomería, etc.

 

Ante este panorama es importante implementar medidas de prevención que permitan proteger a nuestra familia, además de asegurar nuestro patrimonio para contar con un respaldo financiero en caso imprevistos. 

 

[1] https://www.worldatlas.com/articles/the-world-s-10-most-earthquake-prone-countries.html

[2] https://www.sgm.gob.mx/Web/MuseoVirtual/Riesgos-geologicos/Sismologia-de-Mexico.html

[3] http://www.cenapred.gob.mx/es/Publicaciones/archivos/380-INFOGRAFAALERTASSMICA.PDF