Viajar largas horas en avión, autobús o tren puede convertirse en una experiencia agotadora si no cuentas con el soporte adecuado para tu cuello. Muchos viajeros desconocen cómo se usa la almohada de viaje de forma correcta, lo que puede provocar dolores cervicales, rigidez muscular y un descanso deficiente durante el trayecto.
Antes de tu próximo viaje, es fundamental prepararte con los accesorios correctos que te ayuden a descansar mejor. Además, dominar la técnica correcta para usar tu almohada cervical marcará la diferencia entre llegar descansado o con molestias a tu destino.
Elegir la almohada adecuada depende de tus necesidades específicas y del tipo de trayecto que realizarás. En el mercado encontrarás principalmente tres categorías que se adaptan a diferentes preferencias.
Las almohadas inflables destacan por su portabilidad y practicidad. Puedes ajustar su firmeza según la cantidad de aire que agregues, y al desinflarse ocupan mínimo espacio en tu equipaje de mano. Son ideales para viajeros que priorizan el ahorro de espacio, aunque pueden ofrecer menos soporte que otros modelos.
Las almohadas de memory foam o espuma viscoelástica se adaptan perfectamente al contorno de tu cuello y cabeza. Este material distribuye uniformemente la presión, aliviando tensiones en cuello y hombros durante vuelos largos. Son más duraderas y proporcionan soporte superior, aunque ocupan más espacio que las inflables.
Las almohadas en forma de U son las más populares entre viajeros frecuentes. Su diseño envolvente rodea el cuello desde todos los ángulos, evitando que la cabeza caiga hacia los lados mientras duermes sentado. Están disponibles tanto en versión inflable como de espuma.
Durante años, la mayoría de las personas ha usado la almohada de viaje de forma incorrecta. El método tradicional consiste en colocar la apertura de la U hacia adelante y la parte acolchada en la nuca, pero esta posición permite que la cabeza caiga hacia adelante, provocando tensión cervical.
La forma correcta, que se ha viralizado recientemente en redes sociales, es girar la almohada 180 grados. Coloca el arco acolchado debajo de tu barbilla y los dos extremos mirando hacia atrás, apoyados en la nuca. Esta posición ofrece soporte adicional para mantener la cabeza en su lugar cuando te quedas dormido.
Al usar la almohada con la apertura hacia atrás, reduces significativamente el riesgo de lesiones cervicales y molestias durante el vuelo. Tu cabeza descansa sobre la parte acolchada frontal, evitando que caiga bruscamente hacia adelante cuando el sueño te vence.
Si prefieres dormir recostado hacia un lado, ajusta la almohada para que llene completamente el espacio entre tu cuello y el hombro. La altura debe mantener tu cabeza alineada con la columna vertebral, como si estuvieras de pie.
Para quienes duermen boca arriba, la almohada debe soportar completamente la cabeza mientras los hombros descansan sobre el asiento. La curvatura de la almohada debe quedar en contacto con el cuello, proporcionando el soporte necesario para mantener la alineación natural.
Dormir en un avión requiere más que solo una buena almohada. La combinación de varios elementos te ayudará a conciliar el sueño más fácilmente durante el trayecto.
Elige estratégicamente tu asiento según tus necesidades. El asiento de ventanilla te permite apoyarte en la pared lateral del avión y evita que otros pasajeros te despierten al levantarse. El asiento de pasillo ofrece más libertad de movimiento, pero puede resultar menos propicio para el descanso.
Complementa tu almohada con otros accesorios esenciales:
Mantén el cinturón de seguridad abrochado por encima de la manta. Esto evita que el personal de cabina tenga que despertarse durante turbulencias. Reclina tu asiento moderadamente, respetando al pasajero de atrás, y evita cruzar las piernas para no dificultar la circulación sanguínea.
La versatilidad de la almohada en U permite adaptarla a distintas necesidades durante el viaje. Experimenta con estas variaciones para encontrar la más cómoda para ti.
Posición frontal invertida: Como mencionamos, coloca la apertura hacia atrás con el arco bajo tu barbilla. Esta es la posición más recomendada para evitar que la cabeza caiga hacia adelante.
Posición lateral: Gira la almohada de modo que uno de los extremos quede bajo tu mejilla y el otro detrás de la nuca. Ideal si viajas en asiento de ventanilla y quieres recostarte hacia el lateral del avión.
Posición lumbar: En trayectos muy largos, puedes usar la almohada como soporte lumbar colocándola en la parte baja de la espalda. Esto ayuda a mantener la curvatura natural de la columna y reduce la tensión en esa zona.
Posición sobre la mesa: Si el asiento delante de ti tiene mesa plegable, puedes colocar la almohada sobre ella y recostar la cabeza hacia adelante. Esta posición funciona para descansos breves, aunque no se recomienda para períodos prolongados.
Identificar y corregir estos errores frecuentes mejorará significativamente tu experiencia de viaje y prevendrá dolores cervicales innecesarios.
Usar la almohada en posición tradicional: El error más extendido es colocar la apertura hacia adelante. Esto permite que la cabeza caiga sin soporte adecuado, generando tensión muscular y despertares frecuentes.
Elegir el tamaño incorrecto: Una almohada demasiado alta o baja no proporcionará el soporte necesario. Mide la distancia entre tu cuello y hombro para determinar la altura adecuada antes de comprar.
No ajustar la firmeza en almohadas inflables: Inflar demasiado o muy poco la almohada afecta directamente el confort. Ajusta la cantidad de aire según tu preferencia personal y el tipo de asiento.
Colocar la cabeza en la zona destinada al cuello: Algunas personas invierten completamente la función de la almohada, apoyando la cabeza donde debería ir el cuello. Esto genera mala postura y dolor.
Olvidar limpiar la almohada regularmente: Las almohadas de viaje acumulan sudor, polvo y bacterias. Busca modelos con fundas removibles y lavables para mantener una higiene adecuada.
Las almohadas inflables requieren consideraciones especiales para maximizar su efectividad durante el viaje. Su principal ventaja es la portabilidad, pero necesitas saber usarlas adecuadamente.
Antes de inflar, verifica que la válvula esté limpia y funcione correctamente. Infla la almohada gradualmente, probando la firmeza cada cierto tiempo. No la llenes al máximo desde el inicio; es mejor agregar aire progresivamente hasta encontrar el punto ideal de confort.
Durante el vuelo, es normal que la presión del aire en la cabina afecte la firmeza de tu almohada. Si notas que se desinfla ligeramente, agrega un poco más de aire. Por el contrario, si sientes demasiada presión, libera aire gradualmente.
Al finalizar el viaje, desinfla completamente la almohada presionando suavemente desde los extremos hacia la válvula. Guárdala en su estuche protector para evitar perforaciones o daños durante el transporte.
En Chubb entendemos que tu descanso durante el trayecto es tan importante como llegar seguro a tu destino. Por eso, además de acompañarte con información útil para usar correctamente tu almohada de viaje, ponemos a tu disposición nuestro seguro de viaje, diseñado para brindarte asistencia, protección médica y apoyo ante imprevistos dondequiera que vayas. Queremos que disfrutes cada etapa del viaje con la tranquilidad de saber que estamos contigo.
Si realizas viajes constantemente, invertir en una almohada de memory foam puede marcar una diferencia significativa en tu comodidad y salud cervical a largo plazo.
El material viscoelástico reacciona al calor corporal y se amolda milimétricamente a tu anatomía. Esta adaptación personalizada distribuye el peso de la cabeza uniformemente, eliminando puntos de presión que causan molestias.
Las almohadas de memory foam mantienen su forma original después de cada uso, sin deformarse con el tiempo. Son resistentes a ácaros del polvo y otros alérgenos, lo que las convierte en opción higiénica para personas con sensibilidad.
Aunque ocupan más espacio que las inflables, muchos modelos incluyen bolsas de compresión que reducen su volumen para facilitar el transporte. La inversión inicial es mayor, pero su durabilidad y beneficios para la salud cervical justifican el costo.
Dominar cómo se usa la almohada de viaje correctamente transforma por completo tu experiencia en trayectos largos. La técnica de colocar la apertura hacia atrás, con el arco bajo tu barbilla, previene dolores cervicales y te permite descansar adecuadamente durante el vuelo.
Recuerda elegir el tipo de almohada que mejor se adapte a tus necesidades: inflable para máxima portabilidad, memory foam para soporte superior, o el clásico diseño en U para versatilidad. Complementa tu almohada con otros accesorios como antifaz y tapones para oídos, y selecciona estratégicamente tu asiento según tu forma preferida de dormir.
Viajar preparado con los accesorios correctos te permitirá disfrutar cada momento de tu aventura sin preocupaciones y llegar a tu destino completamente descansado.
El presente material no está destinado a proporcionar asesoría legal y/o de cualquier otra índole en relación con cualquiera de los temas mencionados, ya que se destina únicamente para fines informativos. Para cualquier duda legal o técnica, se deberá consultar a un asesor legal u otros expertos con conocimiento en materia legal o técnica. Chubb es el nombre comercial que se utiliza para referirse a las subsidiarias de Chubb Limited que proveen seguros y servicios relacionados. Para obtener la lista de subsidiarias consulte en el sitio web https://www.chubb.com/mx-es/ Los seguros son proporcionados por Chubb Seguros México S.A. sujetos a términos y condiciones. Es posible que no todos los productos estén disponibles en todos los estados. Esta comunicación únicamente contiene resúmenes de los productos de Chubb Seguros México, S.A. los cuales están disponible en https://www.chubb.com/mx-es/condiciones-generales.html. La cobertura está sujeta al lenguaje en que las pólizas fueron emitidas. El Seguro de líneas excedentes solo se vende a través de personas con licencia para comercializarlo. Chubb, Av. Paseo de la Reforma No. 250, Torre Niza Piso 15, Colonia Juárez, Ayuntamiento Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México.