¿Se acerca el día de la mudanza y no sabés por dónde empezar?
Cambiar de casa figura entre las situaciones más estresantes de la vida cotidiana, y casi siempre por el mismo motivo: se concentran demasiadas decisiones y tareas en pocos días.
La diferencia entre una mudanza caótica y una ordenada no está en la suerte, sino en haber armado un plan con anticipación.
En esta guía te compartimos un checklist completo organizado por etapas, desde el mes previo hasta los primeros días en tu nuevo hogar, con los trámites que conviene resolver, los errores más comunes al embalar y los cuidados especiales si te mudás con mascotas.
Todo lo que resuelvas ahora es tiempo que no vas a perder después:
Conseguí los materiales de embalaje. Cajas de distintos tamaños, cinta ancha, film, burbuja, marcadores gruesos y papel. Calculá más de lo que creés necesario.
Empezá a embalar por lo que menos usás: libros, ropa de temporada, decoración, vajilla de ocasiones especiales.
Rotulá cada caja de forma clara con el ambiente de destino y una breve descripción del contenido.
Sumá un "frágil" bien visible donde corresponda y numerá las cajas si querés llevar un control estricto.
Iniciá los trámites de servicios. Coordiná las bajas, altas o cambios de titularidad de electricidad, gas, agua e internet, y verificá los plazos de cada empresa, porque algunos requieren varios días hábiles.
Actualizá tus direcciones en el banco, el trabajo, las obras sociales, las suscripciones y los servicios de entrega.
El cambio de casa afecta especialmente a los animales, que pierden todas sus referencias de golpe.
Algunas medidas que ayudan:
Una mudanza es el momento perfecto para revisar cómo estás cuidando lo que tenés.
En tu hogar están tus pertenencias, tus recuerdos y también los miembros de tu familia, incluidos los de cuatro patas, y en una casa nueva los imprevistos suelen aparecer justo cuando todavía estás acomodándote.
Chubb Hogar y Mascota Protegidos acompaña esa etapa con coberturas pensadas para los riesgos reales del hogar.
El robo de contenidos, que te reembolsa tus objetos de valor, electrodomésticos y pertenencias; el daño accidental de electrodomésticos, que te da el reembolso para repararlos o reemplazarlos ante un imprevisto, algo especialmente pertinente cuando los equipos acaban de pasar por un traslado; y el incendio de contenido, que responde por los daños que un fuego cause a tus artículos dentro de la casa.
A eso se suman las asistencias inmediatas para las urgencias del hogar, con cerrajería para ese cambio de cerradura de los primeros días, además de plomería, gas, electricidad y cristales para todo lo que aparece en una vivienda que recién empezás a conocer.
Y para tu mascota, que también está atravesando su propia mudanza, la misma póliza incluye televeterinaria, asistencia en caso de que vos sufras un accidente y responsabilidad civil si causa daños a un tercero, además de prestaciones como vacunación en red veterinaria, y mucho más.
Contratarlo no suma tareas a tu lista: es 100% online y en un solo paso, con tu fecha de nacimiento como único dato para cotizar, la póliza por correo y la gestión completa desde My Account.
Con el respaldo de más de 200 años de experiencia de Chubb, calificación financiera AA+ y liderazgo mundial en seguros en más de 54 países.
Lo ideal es empezar un mes antes, con la contratación de la empresa y el descarte de lo que no vas a llevar. Las tres semanas previas se destinan al embalaje y los trámites de servicios, y la última semana a los detalles finales y la caja de primera necesidad.
Es una caja identificada con todo lo que vas a necesitar en las primeras 24 horas de la casa nueva: elementos de limpieza, papel higiénico, cargadores, medicamentos, una muda de ropa por persona, sábanas y toallas. Viaja con vos y no en el camión de la mudanza.
La documentación importante, el dinero, las joyas, los dispositivos electrónicos personales y todo lo irreemplazable. Ese grupo de cosas viaja siempre con vos, junto con la caja de primera necesidad.
Cambiá la cerradura, ubicá las llaves de paso de agua y gas y el tablero eléctrico, probá canillas y desagües buscando pérdidas, y hacé revisar los artefactos de gas por un gasista matriculado antes de usarlos con frecuencia.
Mantenela fuera del movimiento del día, trasladala vos al final de la jornada, armá su espacio primero con sus objetos de siempre y actualizá su chapita identificatoria con la nueva dirección. La adaptación es gradual, así que dale tiempo y rutina.
Sí. Con Chubb Hogar y Mascota Protegidos podés asegurar el contenido de tu hogar, tus pertenencias, electrodomésticos y objetos de valor, aunque no seas propietario del inmueble.
Cambiar de casa deja de ser caótico cuando las tareas se reparten en el calendario: decisiones el primer mes, embalaje y trámites las semanas siguientes, detalles la última semana y organización el día del traslado.
Sumá la caja de primera necesidad, el cambio de cerradura al llegar y la protección de todo lo que acabás de mover, y la nueva etapa arranca como corresponde.
En casa tenés lo que más querés, y Chubb cuida todo, incluida tu mascota.
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El presente material tiene fines únicamente informativos y no está destinado a proporcionar asesoría legal ni de cualquier otra índole. Para cualquier duda técnica o jurídica, se deberá consultar a un asesor legal u otros expertos en la materia.
Chubb es el nombre comercial utilizado para referirse a las subsidiarias de Chubb Limited que proveen seguros y servicios relacionados. Para obtener la lista de estas subsidiarias, consulte el sitio web https://about.chubb.com/. Los seguros son proporcionados por Chubb Seguros Argentina S.A., sujetos a los términos y condiciones de contratación. La cobertura está sujeta al texto de las pólizas emitidas. Si desea contactarnos, puede visitar https://www.chubb.com/ar-es/contactanos.html.