¿Estás organizando ese viaje que postergaste durante años, o ayudando a tus papás a preparar el suyo, y no sabes qué mirar en el seguro?
Es una duda que aparece siempre y con razón: después de cierta edad, las condiciones de las pólizas cambian, aparecen preguntas sobre la salud previa y la letra chica pesa mucho más que en un viaje a los treinta.
En esta guía te explicamos qué revisar antes de contratar un seguro de viaje para adultos mayores, cómo funcionan los límites de edad, qué pasa con las condiciones preexistentes, qué suma asegurada tiene sentido según el destino y cómo preparar la parte médica del viaje para que todo salga bien.
La razón es simple y no tiene que ver con la fragilidad, sino con la aritmética de un imprevisto.
Una persona mayor tiene más probabilidad de necesitar atención médica durante un viaje, y sobre todo más probabilidad de que esa atención escale: lo que en otra edad sería una consulta ambulatoria puede requerir observación, exámenes o una noche de hospital.
Y ahí entra el dato que ordena la conversación: una emergencia médica en Estados Unidos o Europa puede superar los 10.000 dólares.
A eso se suma que tu previsión de salud chilena, sea Fonasa o Isapre, no opera fuera del país, así que la atención se paga de forma particular.
Toda póliza de viaje define hasta qué edad se puede contratar y si las condiciones cambian a partir de cierto tramo.
Es el primer dato a confirmar en el cotizador, antes de comparar coberturas o precios, porque determina si esa alternativa es siquiera viable.
Un punto importante: revisa esa información al momento de cotizar con las fechas y la edad reales del viajero, en lugar de asumirla. Es un dato que se confirma en segundos y evita descubrir un problema cuando ya compraste los pasajes.
Este es el tema que más confusión genera. Una condición preexistente es una enfermedad, lesión o dolencia diagnosticada o tratada antes de contratar la póliza: hipertensión, diabetes, una cirugía reciente, un tratamiento en curso.
En prácticamente todas las pólizas de viaje del mercado, las condiciones preexistentes tienen un tratamiento específico y suelen estar excluidas o limitadas.
Eso no significa que una persona con hipertensión no pueda viajar asegurada, sino que hay que entender exactamente qué queda cubierto y qué no antes de contratar.
Lo que corresponde hacer es concreto:
No todos los destinos representan el mismo riesgo financiero, y ahí conviene ajustar el nivel de cobertura:
Un consejo importante: para viajes largos o a destinos con salud cara, la diferencia de precio entre una cobertura básica y una amplia suele ser menor que el costo de una sola noche de hospital en el extranjero.
Además de contratar bien, hay preparativos que evitan la mitad de los problemas:
El procedimiento es siempre el mismo y conviene tenerlo claro antes de salir: contacta a la central de asistencia antes de acudir a un centro médico, salvo que sea una urgencia vital, donde primero se atiende.
La asistencia te orienta, coordina lo que corresponda y evita que tengas que resolverlo solo en otro idioma.
Lleva siempre contigo el número de póliza, el contacto de asistencia y tu cédula o pasaporte.
Y guarda todos los comprobantes y reportes médicos, porque son el respaldo de cualquier gestión posterior.
De todas las coberturas del Seguro de Viaje Chubb, hay tres que cobran otro peso cuando el viajero tiene más años.
La primera es la de gastos médicos por accidente o enfermedad, que incluye medicamentos y atención de urgencia, además de la emergencia odontológica.
La segunda es la dupla de traslado de emergencia y repatriación, que responde cuando la situación requiere mover al viajero a otro centro asistencial o traerlo de vuelta a Chile, y que es exactamente el escenario más costoso de cualquier emergencia en el extranjero.
Y la tercera es la que menos se menciona y más tranquiliza a las familias: si hay hospitalización, la póliza cubre los pasajes y el hospedaje de un familiar directo para que pueda acompañar al viajero.
Nadie tiene que quedarse solo en una clínica a miles de kilómetros ni la familia tiene que improvisar un vuelo de urgencia.
A eso se suman la cancelación o interrupción del viaje ante una emergencia médica, un accidente grave o el fallecimiento de un familiar directo, la cobertura por demora, daño o pérdida de equipaje, el robo o pérdida de documentos de viaje y la muerte accidental y desmembramiento.
Todo con asistencia 24/7 los 365 días del año en español, para que no haya que explicar nada en otro idioma.
Y con el respaldo de más de 200 años de experiencia, calificación financiera AA y presencia en más de 50 países.
Antes de contratar, revisa en los términos y condiciones las edades de contratación y el tratamiento de las condiciones preexistentes, para que el plan elegido calce con la situación real del viajero.
Cada producto define sus propios rangos de edad de contratación. Confírmalo en el cotizador con la edad real del viajero antes de avanzar con el resto del viaje.
Las condiciones preexistentes tienen un tratamiento específico y suelen estar excluidas o limitadas en las pólizas de viaje. Revisa las exclusiones en los términos y condiciones antes de contratar y consulta tu caso.
En general no, o con alcances muy acotados y por la vía de reembolso posterior. Fuera de Chile te atiendes como paciente particular y el centro médico cobra directamente.
Sí, porque el riesgo depende del costo de la atención en destino y no de la duración del viaje. Una urgencia el primer día cuesta lo mismo que en el décimo.
Ambos pueden quedar cubiertos en la misma contratación, pero las condiciones aplican de forma individual. Revisa las exclusiones considerando la situación de cada viajero.
Un buen seguro para un adulto mayor se elige mirando tres cosas: que la edad del viajero calce con las condiciones del producto, que las sumas aseguradas correspondan al destino y que la parte médica del viaje esté preparada antes de salir.
Con eso ordenado, el viaje se disfruta sin el peso de los imprevistos.
¡Cotiza antes de comprar tus pasajes y viaja con total tranquilidad!
Acerca de Chubb
Chubb es una compañía global líder en seguros. Con operaciones en 54 países y territorios, Chubb ofrece seguros de propiedad y responsabilidad civil comercial y personal, de accidentes personales y salud complementaria, de vida y reaseguros a un diverso grupo de clientes. La empresa se define por su extensa oferta de productos y servicios, amplias capacidades de distribución, solidez financiera excepcional y operaciones locales a nivel mundial. La empresa matriz, Chubb Limited, cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE:CB) y es integrante del índice de S&P 500. Chubb emplea a aproximadamente 40 mil colaboradores alrededor del mundo. Para información adicional, visite el sitio: www.chubb.com.