Para decenas de millones de familias, las remesas son un sustento vital que financia alimentación, alquiler, educación, atención médica y su estabilidad básica. El informe de Chubb de 2026 sobre el estado de las remesas globales subraya que proteger a los remitentes es fundamental para salvaguardar este flujo de fondos. Las plataformas de pago y las instituciones financieras tienen una oportunidad clara de aprender cómo varían los comportamientos, las preocupaciones y las expectativas de estos remitentes según la región, de modo que puedan generar confianza, ayudar a reducir riesgos y capturar una cuota de mercado a largo plazo.
La escala de los flujos de remesas sigue aumentando. Según el Banco Mundial, se esperaba que las remesas registradas oficialmente hacia los países de ingresos bajos y medios (PIBM) alcanzarán los 685,000 millones de dólares en 2024, con un crecimiento del 5.8%, un aumento sustancial frente al crecimiento del 1.2% en 2023. El Banco preveía que el flujo alcanzaría los 690,000 millones de dólares en 2026.
Sin embargo, este crecimiento es desigual entre las regiones. En 2023, hubo un crecimiento del 7.7% en América Latina y el Caribe, del 5.2% en el sur de Asia y del 1.8% en la región de Asia Oriental y el Pacífico. Mientras tanto, el África subsahariana se contrajo un 0.3%, Oriente Medio y el norte de África cayeron un 15%, y en Europa y Asia Central se redujeron un 10%.
Estos contrastes regionales son importantes. El crecimiento es más sólido allí donde la adopción digital y la competencia en los corredores están evolucionando más rápido, creando tanto oportunidades como vulnerabilidades.
Qué plataformas de remesas superan a la competencia depende en gran medida de la geografía, la regulación, el costo y la confianza. La elección de una plataforma rara vez se basa únicamente en sus funciones; refleja qué tan seguros se sienten los remitentes con el canal y qué tan predecible es el costo total de una transferencia.
Los canales digitales continúan expandiendo su presencia, ya que los precios competitivos alejan a los remitentes de los operadores tradicionales basados en efectivo. Los datos del portal Remittance Prices Worldwide del Banco Mundial muestran que el costo promedio global de enviar 200 dólares en el cuarto trimestre de 2023 fue del 6.4%, con los canales exclusivamente digitales promediando un 4.96% frente al 7% de los no digitales. Mientras tanto, los corredores de dinero móvil —especialmente en África y partes de Asia— han reducido los costos aún más. Una encuesta reciente sobre los costos de las remesas transfronterizas reveló que el costo de enviar 200 dólares a través de dinero móvil cayó del 3.73% en 2022 al 3.54% en 2024. Además, existen más de 435 millones de cuentas activas de dinero móvil que envían dinero cada mes.
En todos los mercados, las aplicaciones que permiten enviar dinero al extranjero siguen siendo muy utilizadas. No obstante, los datos recopilados para el informe de Chubb sobre remesas globales muestran que la elección de la plataforma varía drásticamente por región, alineándose a menudo con la fiabilidad percibida, la velocidad de transferencia y la transparencia de las tarifas.
Los datos destacan varios contrastes notables:
Como señala el informe de remesas de Chubb, el panorama se está fragmentando: el crecimiento aumenta, pero la confianza disminuye. "Hay un declive en la confianza hacia las plataformas de pago, lo que resulta en que los trabajadores busquen nuevas formas de enviar dinero al extranjero", dice el informe.
Este cambio está redefiniendo la competencia. Las plataformas no pueden dar por sentada la lealtad: deben ganársela.
El fraude cibernético está transformando el comportamiento de las remesas. La preocupación por las estafas influye ahora directamente en si los remitentes continúan utilizando plataformas digitales.
Estas cifras reflejan un patrón global de intentos de fraude, tarifas opacas y recursos limitados para reclamaciones; factores que socavan la confianza precisamente en las regiones que más dependen del dinero móvil.
Los datos de Chubb guardan paralelismos con estos hallazgos:
Los productos orientados a la protección —particularmente protección contra robo de remesas, y las medidas sólidas de seguridad en línea— están emergiendo como un factor decisivo de confianza para los remitentes.
Según señala el informe de remesas de Chubb:
Las soluciones de seguros integrados de Chubb ayudan a las plataformas a las plataformas a responder a esta demanda crítica, fortaleciendo la confianza del usuario mediante la protección directa de sus envíos y consolidando la lealtad en un mercado donde la seguridad es el factor decisivo.
Las diferencias regionales en la elección de plataformas, la percepción del riesgo y la demanda de seguros ofrecen a los proveedores de pagos una hoja de ruta para mejorar la confianza y ampliar su cuota de mercado:
Los flujos de remesas están aumentando, pero la confianza se está erosionando en sectores críticos. Las diferencias regionales en la adopción de plataformas, la exposición al fraude y la demanda de seguros brindan a los proveedores de pagos un plan de acción claro: proteger a los usuarios, hablar su idioma, simplificar la experiencia e integrar salvaguardas financieras —incluidos los seguros y la seguridad en transferencias internacionales— donde más importan.
Como señala el informe de remesas de Chubb: "Incluso en entornos estables, los remitentes ven el valor de proteger sus transferencias financieras".
Las plataformas que inviertan en seguridad, transparencia y protección —y no solo en velocidad— serán las que fortalezcan los flujos de remesas y se ganen la confianza de los trabajadores que sostienen a las familias en todo el mundo.